Cada día las
calles y aceras están en peores condiciones
"Pisé",
"no"; "pisé", "no"; "pisé", "síiii";
es a lo que parece "jugar" niños, jóvenes, adultos y viejitos que
habitan la zona de la calle 3 con carrera 1 de Barrio Unión, al oeste de
Barquisimeto, que brincan de un lado a otro como si jugaran el conocido juego
"Pisé", pero no es así, ya que lo que pisan son los huecos que
abundan en la zona y salen con los zapatos llenos de barro y agua putrefacta.
Desde hace más
de 20 años los lugareños viven a la buena de Dios debido a que huecos de todos
los tamaños acaban con las calles provocando el rompimiento de cloacas,
desbordamiento de aguas blancas y negras, además de padecimientos respiratorios
y llagas en la piel que los tiene, además de enfermos, molestos.
Es notorio que
ningún representante de dependencias gubernamentales, municipales o regionales,
se ha dignado en visitar este sector, ubicado en la populosa parroquia Unión.
Esto, pese a que hace más de un año la calle que los une con la avenida
Libertador fue reparada a duras penas.
La señora Eddy
de Pérez, de 54 años de edad, tiene muy cerca de su casa estos cráteres, donde
se concentra el agua de lluvia y sirve de criadero a zancudos, moscas y
moquitos, que llegan a su casa, lo que afecta su salud por las condiciones
insalubres de la zona. Además de ser la vía para ir con su esposo a trabajar como
transporte escolar.
"Esto me
tiene enferma, esos bichos pican y da de todo. Los niños son los más afectados
con esta situación. Cuando paso por esa vía con mi esposo, el carro 'brinca'
por el huequero que hay en más de 100 metros vía. De la rabia 'la azúcar' se me
sube", acotó la agobiada mujer.
Los vecinos
aseguran no recibir atención de ningún organismo para solucionar esta situación
y ningún político aporta soluciones a sus peticiones por lo que a la hora de un
proceso electoral muestran apatía de asistir a eventos de este tipo.
"Mire, por
eso cuando vienen las votaciones ya ni voy. Para qué, si a nosotros no nos
paran, que vayan a otro lado a buscar votos, porque por aquí no los
queremos", aseguró Pérez frunciendo el ceño en señal de molestia.
Por otro lado,
indica que no mejoran en nada sus condiciones, que siguen pasando penurias ante
un gobierno nacional, regional y municipal que no les para.
Según Pérez,
seguirán viviendo en las mismas condiciones de precariedad, porque por más que
lo han intentado no han conseguido que se "apiaden" de ellos.
"Lo que
tengo de edad es el tiempo habitando en el sector y siempre ha sido así. Esto
no lo solucionaron ni adecos ni copeyanos, y esta revolución tampoco lo ha
hecho. Los consejos comunales no hacen su trabajo como es debido porque, según,
no les corresponde este territorio, pero los votos sí les sirven, para eso sí
estamos en su mapa. Con gente que no trabaje por nosotros no tenemos esperanzas
de mejorar, nos ponemos en las manos de Dios", expresó resignada Pérez.
Aprovechó la
oportunidad para dar a conocer el cobro excesivo en los recibos de luz y agua,
ya que están invirtiendo en servicios mal prestados.
"Para
cancelar los servicios básicos hay que disponer de un dineral. Entre ambos se
puede pagar hasta más de 100 bolívares. Y el aseo deja el reguero por donde
pasa. Hago un llamado a Hidrolara, Corpoelec e Imaubar para que por favor
sinceren las tarifas por los servicios que prestan, que no son acordes",
afirmó la señora Pérez.
El gobierno
debe implementar un cronograma en el que estén priorizadas las quejas más
apremiantes de esta comunidad barquisimetana e irles dando solución para así
satisfacer las necesidades que agobian a los habitantes de este populoso sector
de la parroquia Unión.
Otros enlaces relacionados

No hay comentarios:
Publicar un comentario